Mis ganas de escribir han menguado. Como si te hubieses llevado mi esencia contigo, como si mis sueños, con tu ausencia, estuviesen en cámara lenta o paralizados. Como si mis ganas de ser yo se fuesen a tu lado, ligadas a tus términos, a tus gestos, a tu tacto; proporcionales a la libertad que sentía contigo.
Dime por qué has sellado mi cofre de palabras, por qué todo lo que veo, escribo y pienso está envuelto en un halo de taciturnidad, en una densa neblina pragmática; todo me parece una foto polaroid, blanquecina y estática.
Tan sólo quiero  un latido, una mirada ámbar, una risa indiferente. Detesto esta distancia que va dejando mi ser inerte; me va convirtiendo en esa mujer fría, inestable, susceptible.
Siento que ya no tengo remedio, y seguiré siendo una autómata mientras la canción del show sigue matando mis nervios.
No creas que te amé, que aún te pienso, que no te olvido; prefiero que pienses que lo fingí todo, que soy como tú, que mi corazón no está vivo.


Comentarios

  1. Me gusta como escribes, aquí puedo leerte más pausadamente que en un taller de narrativa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! Es bueno recibir un comentario así de tu parte c: Estamos en contacto.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares