Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

El silencio desnuda la prisa. La constriñe, la estrangula, la sumerge en el vacío. La frente desinfla las voces, las arterias se expanden, la garganta se aclara. Y me levanto en la espera, y afianzo el agarre, rogando a cada dios desconocido que sientas tú, al otro lado del cordel, el vigor de mi estremecimiento; que me veas tú, desnuda, como yo te veo en la distancia. El empuje me saca sudor del pecho. La caja torácica se esfuerza en invisibilizarse para que, aparte de mi llamado desesperado, recibas los gritos de mi corazón cuando logre derrumbar tu barrera. ¿Puedes oírlo, humming in a sentimental mood? Aprieto más la cuerda y afino los ojos en vano: no logro ver sino a tus reproducciones, que comienzan a empolvarse en mi memoria. Pero sigo halando, camino en tu búsqueda y parafraseo tu olor muy cerquita. El cordel tiene ahora mis huellas por donde he avanzado, teñidas con los colores que me diste; y el vacío tuvo la gentileza de alimentarme con el sonido de tu voz en cada n...

Entradas más recientes

Monólogo de mi alma descarriada a la suya, tan lejana.